Lo más importante
- El asma no se cura, pero se controla: el objetivo es no tener síntomas.
- Existen medicamentos de control (diarios) y de rescate (para el momento de la molestia).
- Revisar la técnica del inhalador cambia por completo la cantidad de medicamento que llega al pulmón.
- Un plan de acción escrito permite decidir rápido cuándo subir tratamiento o acudir a urgencias.
El asma es una inflamación crónica de las vías respiratorias que se manifiesta con tos, silbidos, opresión en el pecho y falta de aire, variables en el tiempo. Con control adecuado, la mayoría de las personas puede hacer una vida completamente normal.
El tratamiento se apoya en dos tipos de medicamento: los de control, que se usan cada día para bajar la inflamación, y los de rescate, que alivian el momento de la molestia. Saber cuál es cada uno y cuándo corresponde evita confusiones frecuentes.
Cuándo consultar al médico
Acuda a urgencias si la falta de aire es intensa, si hablar resulta difícil, si los labios se oscurecen o si el inhalador de rescate no alivia. Solicite consulta si usa el rescate más de dos veces por semana.
- Dificultad para respirar, opresión en el pecho o silbidos intensos.
- Hinchazón de labios, lengua, garganta o sensación de desmayo.
- Síntomas que afectan sueño, escuela, trabajo o actividad diaria.
- Uso frecuente de medicación de rescate o dudas sobre el tratamiento.
Fuentes y referencias
Contenido educativo de muestra del equipo editorial de Revista Alergia México.
Aviso médico · La información publicada tiene finalidad educativa y divulgativa. No sustituye la valoración, diagnóstico ni tratamiento por parte de un profesional sanitario.
